SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El juez Alejandro Vargas impuso presentación periódica como medida de coerción a Yohanny Martínez, acusada de sustraer una niña recién nacida de la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia.

Durante el conocimiento del pedido de la coerción, la imputada aseguró que no le informaron que la hija que había dado a luz que nació prematura estaba muerta. Detalló que siempre acudía a visitarla, le daba medicamentos y el seno.

De su lado, al testificar una pariente de Martínez, dijo que a ésta le habían informado que su hija había muerto, pero luego le dijeron que estaba viva. Explicó que se enteraron que habían robado una bebé del hospital y que Yohanny no presentó ninguna sospecha, al contrario, lo lamentó.

La suegra de Yohanny detalló que no le entregaron el cuerpo de la nieta que supuestamente murió y pidió a la maternidad que la devuelvan.

También salió a relucir ahora que la niña se la entregó una trabajadora social a Yohanny Martínez.

Al hablar la trabajadora social, dijo que la dirección del centro le autorizó entregarle la niña a Martínez.

El magistrado de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional aseguró este jueves que hay problemas en el sistema de salud y que el hospital tuvo un manejo incorrecto de la situación.

Indicó que la investigación debe seguir ya que las evidencias muestran que a la imputada la llevaron a cometer un error. Ordenó la libertad de Martínez.

El magistrado sugirió hacerle una prueba de ADN a la niña que fue entregada por agentes policiales a la adolescente Winifer Cruz, quien denunció la sustracción de su hija del citado centro asistencial.

El Ministerio Público había solicitado prisión preventiva contra la acusada porque ésta habló mentiras.